Las Lanchas de Tovilla

…..”Mecidas por el viento del nordeste y tras la intensa tormenta caída ayer, las plantas muestran todo su esplendor. El suelo teñido de rojo, amarillo, azul…. Como si se tratara de un hermoso arcoíris sobre la superficie.

El ensordecedor canto del ruiseñor y el inquieto vuelo de abejarucos llenan de vida este hermoso paraje de monte autóctono. El cuco, parece jugar al escondite con nosotros y sobre todo con el pobre carricero que está empezando a alimentar a su enorme polluelo.

Sobre las Lanchas calizas florecen las crasuláceas tiñendo de amarillo las enormes piedras porosas. Laberintos en el suelo forman las madrigueras, el canto de la codorniz ya nos está avisando de la extraordinaria cosecha que se espera. Madurando la cebada ondulándose al viento simula un mar verde amarillento.

La vid en avanzado estado de desarrollo, nos permite ver los racimos aún si abrir, en pocos días comenzarán a aparecer los estambres diminutos iniciando así su floración o cierna.

Así es nuestro pequeño mundo denominado Las Lanchas de Tovilla, henchido de vida. “…….